Historia de A Pousada da Galiza Imaxinaria


A Pousada da Galiza Imaxinaria desarrolla su actividad de manera continuada desde el 5 de abril de 1998, acumulando más de veintiocho años de trayectoria ininterrumpida, lo que la sitúa entre las salas de música en directo con mayor recorrido histórico de Galicia y del conjunto del Estado, especialmente en entornos no metropolitanos. Una sala con aforo para más de 400 personas y divididas en dos espaciós, una parte definida como local de copas y museo etnográfico y la sala en sí.

Este proyecto vital impulsado por Suso Santamaría nació con la voluntad de profesionalizar el sector, apostar por la calidad artística y ejercer un compromiso real con el territorio. Situada en Boiro, un municipio de alrededor de 19.000 habitantes, la sala cumple una función estratégica de vertebración cultural, garantizando una programación musical estable y profesional fuera de los grandes circuitos urbanos y contribuyendo activamente a la descentralización cultural.

Desde su apertura, hasta el día de hoy, ha mantenido siempre la misma premisa: que cualquier artista que tuviese algo que contar, expresar, tuviese a su disposición un espacio y los medios técnicos para poder presentar su proyecto.

En los últimos años, A Pousada ha mantenido una actividad muy superior a los estándares del sector, con una programación anual que supera habitualmente los 80 conciertos, combinando artistas consolidados, proyectos emergentes, propuestas innovadoras y una amplia diversidad de estilos. Además de la música en directo, el espacio acoge monólogos, teatro, acciones formativas y actividades culturales participativas, reforzando su papel como punto de encuentro social y cultural de la comarca del Barbanza.

Tras la pandemia, la sala acometió una profunda transformación técnica y programática, ampliando formatos, públicos y estilos, con una clara apuesta por la diversidad musical, la excelencia escénica y la mejora de la experiencia del público. Hoy, A Pousada es un nodo cultural comarcal que atrae público de municipios limítrofes, genera movilidad artística y profesionalización del sector, y contribuye al retorno económico y cultural del territorio.

Por esta sala han pasado


A lo largo de su historia, A Pousada da Galiza Imaxinaria se ha convertido en un escenario imprescindible del circuito musical gallego y estatal, acogiendo a artistas de referencia de múltiples estilos, generaciones y escenas.

Por su escenario han pasado nombres como Javier Krahe, Pancho Varona, DePedro, Andrés Suárez, Xoel López, Triángulo de Amor Bizarro, Vargas Blues Band, Repion, Grande Amore, Albert Pla, Antílopez, Xabier Díaz & Adufeiras de Salitre, Luis Fercán, Santi Araújo, Toundra, Julián Hernández, Barahúnda, El Chivi, Kamankola, Andreas Prittwitz, Fernando Anguita, Javier López de Guereña, Bep Marqués, Palito, Santy Pérez o Rihuens Marvel, entre muchos otros.

Esta diversidad refleja la identidad de la sala: un espacio abierto a la creación, a la mezcla de estilos y a la convivencia entre proyectos emergentes y figuras consolidadas, siempre con la música en directo como eje central y con la calidad artística como seña de identidad.

Los Premios Pousadiños


Los Premios Pousadiños son los galardones propios de A Pousada da Galiza Imaxinaria y constituyen una de las iniciativas más singulares de la sala. Nacen con la voluntad de reconocer el talento musical, especialmente en el ámbito de la música en directo, y de poner en valor el trabajo de artistas que contribuyen a enriquecer la escena cultural gallega.

Las estatuillas, diseñadas por el escultor Tucho Abalo, están realizadas con pequeños fragmentos de vidrio reciclado unidos con una mezcla especial de resina de poliéster, convirtiéndose también en un símbolo artístico de la identidad de A Pousada. A lo largo de sus ediciones, los Pousadiños se han consolidado como un espacio de encuentro entre músicos, público y sector profesional, reforzando el papel de la sala como referente cultural en la comarca del Barbanza.

Además de reconocer trayectorias y proyectos, los premios sirven como herramienta de dinamización cultural, homenajeando a figuras clave de la música y fortaleciendo el vínculo entre creación artística y territorio.

Reconocimientos


El trabajo continuado de A Pousada da Galiza Imaxinaria ha sido reconocido por el sector y por las instituciones, destacando especialmente el Premio Martín Códax de la Música, obtenido en 2017. Además, la sala ha sido finalista en varias ediciones posteriores, incluidas 2024 y 2025, compitiendo con espacios emblemáticos como Mardi Gras, Arca da Noe, Sala Rebullón o Riquela Club.

Este reconocimiento sitúa a A Pousada como una infraestructura cultural de referencia en el ecosistema de la música en directo, destacando tanto por la calidad de su programación como por la excelencia técnica del espacio. Artistas, técnicos y promotores subrayan de manera recurrente la acústica, la iluminación, el equipamiento escénico, los camerinos y las condiciones de producción, situando a la sala al nivel de los grandes recintos urbanos, pese a su localización en un municipio de tamaño medio.

Otros premios recibidos por la sala son: Sereo a la iniciativa cultural en 2019, otorgado por Barbantia en 2019 (Asociación Cultural de Escritores de A Coruña), Premio a la excelencia empresarial otorgado por la Asociación de Empresas ABE, Dolmen de Oro 2016 a la promoción Turística otorgado por la federación de empresarios de Coruña.

Homenaje a Javier Krahe


A Pousada da Galiza Imaxinaria se ha convertido también en un lugar de memoria y homenaje para figuras fundamentales de la música. En 2016 acogió un emotivo tributo a Javier Krahe, (aquí dió su último concierto tras 23 años ininterrumpidos acudiendo a la sala) que reunió en Boiro a cerca de veinte artistas y a cientos de seguidores llegados de distintos puntos del Estado e incluso del extranjero.

La noche estuvo conducida por Quico Cadaval y contó con la participación de músicos como Albert Pla, Antílopez, Andreas Prittwitz, Fernando Anguita, Javier López de Guereña, Julián Hernández, Barahúnda, El Chivi o Kamankola, entre otros. Durante el acto se inauguró también la escultura dedicada al cantautor, obra de José Rocha, que hoy preside la entrada del local.

Este homenaje consolidó A Pousada como un espacio de peregrinación cultural y afectiva, donde la música se convierte también en memoria compartida, vínculo emocional y patrimonio colectivo.

Las esculturas de A Pousada


La identidad visual y simbólica de A Pousada da Galiza Imaxinaria se completa con un conjunto de esculturas que funcionan como auténticos elementos patrimoniales del espacio, uniendo música, memoria y creación artística.

En la entrada de la sala destacan dos figuras muy especiales. Por un lado, la escultura dedicada a Javier Krahe, obra de José Rocha, que lo representa sentado, cigarrillo en mano, en una escena íntima y reconocible que convierte a A Pousada en un lugar de peregrinación para su público. Esta pieza nació en el marco del gran homenaje colectivo que reunió en Boiro a artistas como Albert Pla, Pancho Varona, Andreas Prittwitz, Fernando Anguita o Javier López de Guereña.

Junto a ella se encuentra también la escultura en bronce de Narf (Fran Pérez), otro artista profundamente vinculado a la sala y a su fundador, Suso Santamaría. La obra, también realizada por José Rocha, fue inaugurada en un multitudinario acto en Boiro
que reunió a más de 700 personas y que convirtió la entrada de A Pousada en un espacio de memoria viva, afecto y celebración de la música como vínculo colectivo.

En el interior, completan este universo simbólico las estatuillas de los Premios Pousadiños, diseñadas por Tucho Abalo, realizadas con fragmentos de vidrio reciclado y resina de poliéster. Estas piezas únicas representan el compromiso de A Pousada con la creación contemporánea, la sostenibilidad y el reconocimiento al talento musical, formando parte inseparable de la identidad estética y cultural del local. Otra obra del escultor es la propio barra del local, un conjunto escultórico de más de una tonelada de vidrio reciclado.